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Municipis adherits

Salutación
El estatuto de Autonomía, aprobado en 1982, preveía en su artículo 46 la elaboración i aprobación por parte de las Cortes Valencianas una ley de comarcalización que había de establecer la división comarcal del territorio valenciano, y defendía las Comarcas como circunscripciones administrativas de la Generalidad y Entidades locales determinadas por la agrupación de municipios para la prestación de servicios y gestión de aferes comunes. La reforma del Estatuto de 2006 continuaba proponiendo, en su artículo 65, la necesaria ley de la comarcalización valenciana. La realidad, pero, es que después de casi 35 años, las Cortes Valencianas todavía tienen pendiente la aprobación de la citada ley.
 
La comarca, entendida desde el punto de vista sociopolítico, es una pieza fundamental en la estructura y la construcción del país. Después del municipio, el punto de referencia más inmediato es la comarca, espacio territorial y cultural con el cual establecemos los primeros lazos de pertinencia  y de relaciones humanas, comerciales y, si podemos, laborales. No es un marco ficticio ni impuesto. La comarca es el ámbito geográfico natural donde las personas nos reconocemos como a integrantes de un colectivo socia más amplio y complejo que el municipio estricto En nuestro caso la comarca es el rio y todo lo que representa, es la marjal y las acequias y una agricultura que persiste contra toda clase de enemigos, es el mar y el turismo, y una economía de servicios, y una industria localizada y escasa… La Ribera Baixa del Xúquer es una comarca del País Valencia perfectamente singularizada y consolidada. Pero la ausencia incomprensible y eterna de una ley valenciana de comarcalización nos impide regirnos por nuestros órganos de representación política, y nos pone muy cara arriba poder diseñar y administrar proyectos para el bienestar y el progreso de nuestros ciudadanos.   
 
Esta carencia es suplida, dentro de nuestras posibilidades, por la Mancomunidad de Municipios, que obviamente, no tiene la personalidad juridicopolítica que tendría un Consejo Comarcal emparado por la tan deseada ley. Para empezar, la pertinencia de cada municipio en la Mancomunidad es voluntaria, es una cuestión de libre asociación.
 
No obstante esto, las personas que, por elección democrático, nos hemos puesto delante de la Mancomunidad de la Ribera Baixa somos conscientes que este organismo debe de ser, decididamente, una entidad al servicio de los vecinos y vecinas de la comarca.
 
En los pasados años de la Mancomunidad ha desarrollado servicios básicos para nuestros municipios destacando sobre todo, los servicios sociales. Nuestra aspiración es mejorar los servicios ofrecidos en la actualidad y ampliar, a petición de los municipios, todos aquellos que podamos ser beneficiosos para la comarca. En este sentido, quería remarcar la clara voluntad de desarrollar acciones que contrasten la actual situación de paro.
 
Nos hemos propuesto hacer una política de colaboración con todos y cada uno de los municipios con independencia del color político de cada ayuntamiento, porque por encima de todo está el bien común y el interés general de nuestros vecinos. Así mismo queremos practicar una política de transparencia y de proximidad con los ciudadanos, poniendo al alcance de todos, la información presupuestaria, retribuciones de los cargos públicos, contrataciones de servicios de empresas, etc. Por tal de hacer realidad que el funcionamiento de los organismos públicos pueda ser examinado e interpelado por los ciudadanos.
 
Quedo a vuestra disposición.
 
Oro Azorín
Presidenta de la Mancomunidad de la Ribera Baixa